
Siento que todo se me escapa entre los dedos, que todo se va, que todo se esfuma. Echo de menos esos momentos en los que había alguien dispuesto a comprenderme y a ahondar en mi interior. Alguien capaz de quererme por cómo soy y que me dedique una de sus mejores sonrisas cada día al verme. Alguien que me coja de la mano y me la apriete fuerte para darme esa seguridad que tanto me falta. Alguien como tú. Alguien capaz de rodearme con sus brazos y pueda compadecerse de mí. Alguien que sea valiente y diga lo que sienta, sin miedos ni tapujos. Alguien que me susurre las dos palabras que necesito escuchar día sí y día también. Alguien como tú. Alguien capaz de mirarme a los ojos y darme un beso cuando menos me lo espere, uno de esos besos mágicos que te llevan a un mundo de colores y fantasía. Alguien a quien poder deberle los mejores momentos de mi vida. Alguien que convierta mi rutina en días únicos e inolvidables. Alguien que ocupe el hueco que otros no han llegado a ocupar. Alguien que se interese por mí, por él y por nosotros. Alguien que dibuje una sonrisa en mi cara. Alguien que me quiera. Alguien como tú. Alguien que seque mis lágrimas cuando caen por gravedad y empapan mis alma. Alguien que sepa lo que necesito. Alguien que pueda darme aquello que necesito. Alguien que me acaricie con dulzura. Alguien como tú. Alguien que me ayude a levantarme si caigo. Alguien que confíe en mí. Alguien que esté dispuesto a amar y ser amado. Alguien. Alguien como tú
Tampoco pido mucho, ¿verdad?

1 comentarios:
Confío, en que ese alguien te está esperando donde menos te lo esperas, y deseo de todo corazón que lo encuentres pronto. Todos necesitamos a un alguien así en nuestras vidas, aunque no todos lo queramos admitir.
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