Welcome to my blog :)

rss

miércoles, 14 de abril de 2010

Corazón de trapo


Una muñeca de trapo. Un juguete. Un trasto viejo, desgastado por el tiempo y por la falta de cariño.
Un cacharro del que se han cansado de jugar.
Al principio era bonito verla tan pura y bella. Con su vestidito de seda de primera calidad, sus pequeñas manos de un trapo suave, y unos pequeños zapatitos de charol negros.
Una sonrisa de hilo rojo, trenzado con cariño para que sonría toda la vida. Unos ojos grandes y azules abotonados en un rostro pálido y frío.
Todo es perfecto al principio, y la emocion del momento te hace llevarla a todos lados: al colegio, a la iglesia, a casa de tu mejor amiga, al parque, al cine...
Y la muñeca es tan feliz, a pesar de que sabe que no hay nada en su interior... Sólo un esponjoso algodón que añora tener capilares por los que sentir fluir la sangre, lo cual denotaría la mínima excitación que pudiera experimentar.
Una excitación placentera cuando su dueña la sonríe, juega con ella, y viajan juntas a un mundo de fantasías y príncipes azules perfectos.
Príncipes azules que nunca existieron.Mundos de fantasías que se desvanecían por su simple ausencia. Ilusiones destrozadas por ser simplemente de trapo. Quiere ser algo más. Ser algo para alguien.
Que realmente ya lo era, hasta que ella se cansara.
Sabía que el amor de su ama no sería eterno, aunque esperaba equivocarse.
Llegaron muñecas más bonitas, con vestidos más hermosos, confeccionados en los mejores telares del universo, y con zapatitos más relucientes si cabe que los que ella llevaba.
¿De qué le servía aguantar esas viejas costuras que se empeñaban en resquebrajarse? Ella ya no estaba interesada en la pobre muñeca.
Los entramados de la boca se fueron descosiendo hasta flaquear en sus extremos, y expresar una actitud triste y vacía. Una actitud acorde a lo que podría llegar a sentir si fuera capaz de percibir dolor.
De ser todo, a ser nada. De lo que tenían las dos, a lo que no tienen ahora. Del cariño que existía, a la distancia que existe. Del amor que surgió, al amor que desaparece.
Y es que, mi corazón también es de trapo.

0 comentarios:

Publicar un comentario